Jose Naselli dijo que la nueva licencia de Gill es un “Golpe de Estado”

El ex Tribuno de Cuentas municipal, Jose Naselli manifesto que el otorgamiento de una nueva licencia al intendente Martin Gill,  un “Golpe de Estado”.

A través de un comunicado publicado en la página de facebook del Observatorio de Gestión Publica expreso su posición al respecto.

Esta es la nota textual que emitió ayer el OGP Villa Maria:“GOLPE DE ESTADO / UNA GRIETA BIEN VILLAMARIENSE”

Mucho se ha escrito en estos días, sobre la jurídica y política de la meneada licencia, otorgada por el Concejo Deliberante, al intendente electo Martín Gill, que, apenas a 15 días de su reelección, aceptó el convite para ocupar la secretaría de Obras y Servicios públicos en el orden nacional. Poco a poco, y merced a la información parcial que iban adquiriendo los vecinos, se abrió una especie de grieta pueblerina. De un lado, los que opinaban que Villa María no podía ser privada del altísimo honor de tener a uno de sus hijos más dilectos, dos veces consagrado en las urnas, sentado a la diestra de la Diosa Madre Cristina y su Espíritu Santo llamado Alberto. Fueron los seguidores del profeta Carlos De Falco que explicaba a las multitudes que lo escuchaban fascinadas, de que manera había que interpretarse la Carta Orgánica, ya que, si entrelazamos el artículo tal con el cual, y le agregamos unas gotas del inciso 29 del apartado 41, resulta que el Dr. Gill puede tranquilamente rajarse de Villa María y dejar en su lugar a uno que fue votado para ser pito, pero quiere tocar como trompetista (para peor, bastante desafinado). Del otro lado, simples mortales desinformados como yo, que creemos que la aceptación de un empleo gubernativo que demanda un TIEMPO INDETERMINADO, incompatible con la tarea de Lord Mayor, no puede ser catalogado como una simple “ausencia” solucionada con una o varias licencias sucesivas, y que lo que corresponde MORAL Y JURÍDICAMENTE es renunciar, y automáticamente, llamar a nuevas elecciones.

UN DOCUMENTO ESCLARECEDOR. A Dios gracias, creo que esas dudas existenciales, propias del “ser o no ser” cartesiano, han sido disipadas por un documento esclarecedor, producto de la pluma del abogado Diego Sobrino, que en la edición del 26-6-20 de El Diario, expone claramente su tesis: Dice Sobrino que “…respecto de quien encabeza el Departamento Ejecutivo. Para este último, LA AUSENCIA NO TIENE LIMITACIÓN TEMPORAL EXPRESA NI AUTÓNOMA”. Creo que la síntesis que antecede a la brillante tesis del abogado Sobrino, encaja perfectamente con el texto que sintetiza el pensamiento del letrado: “JURÍDICAMENTE, LA AUSENCIA DE MARTÍN GILL NO TIENE LIMITACIÓN TEMPORAL”

En función de esta lapidaria y categórica afirmación, tendríamos que darle “la derecha” a los 7 legisladores oficialistas que ratificaron la “licencia” otorgada a Gill y el mandato “provisional” conferido al Ingeniero Rosso. En realidad, yo soy un “simple abogado”. No tengo los pergaminos y antecedentes del Dr. Sobrino. Nunca ejercí función alguna en ningún Colegio de Abogados. Solo puedo decir que mi única experiencia en la función pública, fue la de ejercer durante 8 años una vocalía del Tribunal de Cuentas del municipio. Allí fui testigo de tropelías, atropellos, excesos, despotismos e ilegalidades cometidas desde las mas altas funciones de gestión, y esa misma ley, que tan prolijamente analiza el Dr. Sobrino, fue utilizada por los gestores de turno para ciertos menesteres prosaicos, pedestres y vulgares que no es el caso enumerar. Y como buenos cobardes, jamás se atrevieron a contradecirme cuando las expuse públicamente.

Es así que según el Dr. Sobrino, las licencias que solicite el intendente oficialista no tienen límite de tiempos ni de oportunidades. Y podrá ser (aunque no ejercer), al mismo tiempo secretario del Estado Nacional e Intendente en forma indefinida, y durante los cuatro años de mandato. Yo no voy a discutir su inteligente tesis Dr. Sobrino. Pero una duda me asalta. Hace mas de 60 años, me dieron a leer un librito que se llamaba “Introducción al derecho”. Era de un maestro apellidado Romero Carranza, que en alguna de sus páginas se podía leer: “EL DERECHO ES EL SENTIDO COMÚN VERTIDO EN NORMAS DE CONDUCTA”. Esas normas de conducta, me enseñaron, se las llama LEYES. Pero lo que mas me llamó la atención, es que la ley proviene del SENTIDO COMÚN. Y su tesis, Dr. Sobrino, de que el faltazo del intendente a sus tareas como tal NO TIENE LIMITES DE TEMPORALIDAD, me suena a una afirmación que contraviene el SENTIDO COMÚN de las cosas. Si la ambigüedad de una norma, o un vacío en el ordenamiento legal, lo solucionamos apelando a una interpretación VIOLATORIA DEL SENTIDO COMÚN, estamos “en el horno”.

De todas maneras, agradezco al Dr. Sobrino su exposición tan valiosa. Lo es, porque deja al descubierto que los concejales oficialistas liderados por el abogado De Falco, una vez más, LE HAN HECHO DECIR A LA LEY, LO QUE LA LEY NUNCA DIJO. Y de allí, jamás podremos afirmar que el Ingeniero Rosso ejerce su cargo temporario con LEGITIMIDAD DE ORIGEN. En realidad, estamos ante un verdadero GOLPE DE ESTADO en plena democracia, en el que LAS DICTADURA DEL NÚMERO ha consagrado a un concejal, como intendente, sin que haya sido votado para tal cargo. En realidad, el ingeniero Rosso es un simple COMISIONADO MUNICIPAL, esto es, ejerce como alcalde, pero AL MARGEN DEL VOTO POPULAR. Peor aún. Villa María debe ser EL UNICO MUNICIPIO DEL MUNDO donde las matemáticas indican que CUATRO VOTOS SON LA MITAD MAS UNO DE DOCE. Pero… ya habrá tiempo para volver sobre eso…

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